He rescatado esta foto, al principio dudé en ponerla en la entrada del blog, pero me parece tan tierna y espontánea que no he querido dejar de enseñarla.
Hace poco estuve con Erika y sus papás en el parque de Polvoranca. Tenían muchas ganas de hacerse fotos y eso, además de notarse en el resultado, se agradece.
Erika, una niña muy tímida, se fue soltando poco a poco, cogiendo confianza conmigo (y mi cámara) hasta conseguir que fuera ella misma y recoger estas fotos tan divertidas.