Esta semana fuí a ver a mi amiga Gema y a su hijo Daniel, no conocia todavia al niño y aproveche para hacerle unas fotos. He de decir que el niño es un encanto (como la madre), no lloro en ningún momento y eso que el pobre estaba malito.
En esta última sesión de fotos los que quiero mostraros son los diferentes resultados que se pueden obtener con la edición de las imágenes.
Aprovechando el juego de luces y sombras que crean los músculos he optado por usar escalas de grises y más tonos. Aquí os dejo una muestra, podéis ver más en la galería flickr.